miércoles, 18 de agosto de 2010

Convocatoria de huelga

29-S: Si los trabajadores y las trabajadoras informáticos paramos, todo se para

http://www.nodo50.org/coord-informatica/?q=node/164

El pasado 29 de Julio, el Gobierno perpetró la mayor agresión a los derechos de los trabajadores de los últimos 30 años. Jaleado por los empresarios, el FMI, la banca española y el resto de grupos de derecha del parlamento (al margen del teatreo para la galería) se pusieron las bases para la completa precariedad y sumisión al empresario de todos los trabajadores del estado.

Esta Reforma Laboral no supone ‘un paso hacia la precariedad y la explotación extrema’, se trata simple y llanamente de la definición misma de precariedad y explotación extrema, que sufriremos con toda seguridad si no luchamos para pararlo. Nuestro sector tiene todas las papeletas para ser uno de los que más la sufra.

El sector tecnológico y de consultoría se caracteriza por usar cada vez más las peores posibilidades de la Ley para obtener el máximo beneficio para las empresas y las peores condiciones para nosotros, además de las numerosas ilegalidades realizadas rutinariamente. Si esta aberración de contrareforma laboral sale adelante, los trabajadores y trabajadoras informáticos seremos especialmente afectados.

Quieren destrozar cualquier derecho existente para ganar más y tenernos más débiles y amedrentados.

Mientras la maquinaria propagandística insiste en distraernos, mentirnos y que miremos a otro lado, se aprueban medidas como éstas:

· Posibilidad de despido ‘de 20 días por año’ si la empresa alega pérdidas presentes o previsión de pérdidas o reducción en los ingresos’. Si el trabajador denuncia deberá conseguir probar que la empresa comete una irregularidad en su despido, algo prácticamente imposible de hacer.

· Ese despido a 20 días, que se convertirá en la forma habitual de despido, afecta a todos, incluso si entraste en la empresa hace años como indefinido. Además, no podrás acumular más de 12 meses de indemnización o, lo que es igual, 12 meses de sueldo es la indemnización máxima que te llevarás si llevas más de 18 años trabajando en la misma empresa.

· Mientras el Estado ha reducido el gasto social porque dice que no hay dinero, financia el despido con el dinero de todos, 8 días por año de cada despido, colaborando en que sea más fácil para la empresa despedir. Lo que generará mas explotación y despotismo al tener sobre nosotros cada día la amenaza de un despido libre prácticamente gratuito.

· El coste real para las empresas de un contrato temporal o indefinido será el mismo, 12 días: En lugar de reducir la temporalidad, todos los trabajadores tendremos, de facto, contrato temporal y una inestabilidad laboral total.

· El contrato indefinido de 45 días para nuevas contrataciones pasa a ser una reliquia, siendo sustituido por el de 33 días (esa sería la indemnización siempre y cuando la empresa no quiera usar la vía del despido objetivo a 20 días)

· Las empresas podrán modificar las condiciones laborales de los trabajadores (jornada, horario, turnos, salarios, localidad de trabajo), de forma unilateral. Si el abuso en el sector es ahora profundamente explotador esta reforma lo hará legal.

· Las empresas podrán no aplicar incrementos salariales de convenio colectivo de forma unilateral: trabajadores podríamos cobrar por debajo del mínimo por categoría. Si uno de los principales abusos del sector es trabajar con categoría inferior a la realizada, ahora el fraude se puede duplicar haciéndolo en parte legal.

· Las empresas podrán incumplir acuerdos con comité de empresa o secciones sindicales de forma unilateral si no tienen rango de convenio colectivo (el 99% de los acuerdos no tienen ese rango por lo que se convierten en papel mojado si la empresa quiere)

· Te podrán despedir procedentemente si tienes 2 bajas, aún justificadas, de más de 12 días en total si hay más de un 2,5% de ausencias en la empresa (en invierno ese margen es normal). Este cambio supone reducir los requisitos a la mitad de lo que había.

· Las ETTs podrán operar en sectores de alta peligrosidad (construcción, minería, explosivos) con el incremento previsible de accidentes que ello significa, además de participar en los servicios públicos de empleo para rapiñar y precarizar los nuevos empleos.

· Los desempleados tendrán la obligación de atender a los cursos o actividades de motivación e inserción laboral desde el primer día que cobren la prestación. Si no lo hacen, serán sancionados desde el primer día con la pérdida de un mes de prestación hasta la pérdida definitiva, si se repite. A esto se le puede llamar "fascismo" ocupacional, al criminalizar el disfrute de un derecho, eliminando la libertad personal de cómo insertarse en el mercado laboral.

En definitiva, podemos imaginar fácilmente el tipo de escenario en el que empresas crecidas y prácticamente omnipotentes nos exprimirían, machacarían y amenazarían con el despido barato de forma rutinaria, muchísimo más de lo que lo hacen hoy.

Por supuesto no olvidemos que está pendiente la reforma de las pensiones, la reforma del servicio de prestación por desempleo y las nuevas privatizaciones de servicios públicos.

Hace ya tiempo que la clase trabajadora del estado tendríamos que estar en la calle, la pasividad de ayer es el intento de aplastamiento de hoy. O reaccionamos de forma clara o que nos pongan de una vez el collar en el cuello y dejen de llamar democracia al capitalismo salvaje en que vivimos.

Los trabajadores y trabajadoras informáticos podemos ser pieza clave en la próxima Huelga General del 29 de Septiembre.

Si quieren que seamos esclavos, el próximo 29 de Septiembre les podremos decir que sean ellos los que solucionen las incidencias de cualquier sistema informático, que hagan ellos horas extras para que todo siga aguantándose por los pelos, que tengan el conocimiento necesario para saber qué hacer con la maquinaria, las aplicaciones, las comunicaciones,

los cajeros automáticos, la gestión de administraciones públicas, el vending, los controles de acceso, de conexión a internet, de móviles, el tránsito, los sistemas de facturación, de ventilación, de alcantarillado...

Si los trabajadores y trabajadoras informáticos paramos, se para todo.

Recuérdalo: son tus derechos, seguridad y recursos lo que quieren eliminar.

El próximo 29 de Septiembre, y los que hagan falta, HUELGA GENERAL.

PAREMOS LA CONTRARREFORMA LABORAL, NO SOMOS ESCLAVOS.

LOS TRABAJADORES Y TRABAJADORAS INFORMÁTICOS NOS DESENCHUFAMOS DE LA RED.





P.D.: sí, estoy afiliado a CGT.

P.P.D.: sí, voy a intentar resucitar el blog, aunque sea con entradas copypaste...

jueves, 20 de noviembre de 2008

NO A LA PORNOGRAFIA INFANTIL


Hola, si has llegado hasta aquí porque has buscado en google algunas de las palabras clave que aparecen en los tags de esta entrada, enhorabuena. Te has hecho acreedor de algo que no suelo otorgar a casi nadie, como es mi mas inmenso RECHAZO, ASCO y GANAS DE VERTE DESVENTRADO EN UNA CARRETERA COMARCAL. Eres un puto pajillero lamentable y cobarde que, escondido en el anonimato que te proporciona la Web, te dedicas a buscar material pornográfico en el que se puede ver a niños en unas actitudes que solo pueden provocar la NAUSEA en cualquier ser humano que no sea un PUTO ENFERMO. Pero estás equivocado, porque la PORNOGRAFIA INFANTIL es un DELITO y las IP's pueden ser rastreadas. Asi que, amiguito, ojala que muy pronto estes en la CARCEL, donde te van a dar bien de lo tuyo.
Bueno, y al resto, espero que este post haya agitado alguna conciencia dormida ante el problema de la PORNOGRAFIA INFANTIL. Magnifica la iniciativa de huelladigital.
Saludos.

martes, 7 de octubre de 2008

Pequeño interludio

   La luna brillaba grande y oronda en el cielo, en una carulosa noche de verano, que invitaba a buscar los rincones frescos del campo. Por eso ella estaba bañándose en el río.

   No le importaba que el vestido blanco de vuelo se mojara, ni que el suave lino se le pegara al cuerpo e insinuara sus formas breves pero rotundas. Sólo danzaba en el río, bailando con la luna y las estrellas, moviéndose muy despacio siguiendo el ritmo de una música que no era de este mundo.

   Me acerqué a la orilla lo más silenciosamente que pude, pero ella me oyó y se giró hacia mí. Sonreí, y su rostro me devolvió la sonrisa. Me descalcé y poco a poco fuí entrando en la corriente del río. Las piedras me hacían daño y a punto estuve de caerme un par de veces, pero si ella estaba de pie allí, en el centro del río, tenía que hacer lo que fuera por alcanzarla. El agua estaba fría y la corriente amenazaba con arrastrarme, pero no me importaba. Tenía que llegar a ella.

   Cuando por fín estábamos juntos, nos miramos y ella me cogió de la mano. Sentía el tacto de la piel tersa y suave de su mano, y podía palpar el azul que recorría sus brazos, y el vello se me erizaba cuando sentía los latidos de su corazón, tranquilos y reposados, al contrario que los míos. Su rostro brillaba iluminado por su sonrisa interminable y alba, y sus ojos del color de la miel ardían y temblaban como arden y brillan las estrellas en el cielo. No pude resistir el impulso de abrazarla.

   Y en el instante en que mis manos estaban a punto de rodear su cuello, sentí como mis brazos se volvían aire y no conseguía abrazarla. Después intenté besarla y mi cara también se volvió aire. Y cuando, finalmente, intenté acercarme más a ella, todo mi cuerpo se convirtió en una masa gaseosa e informe, que se agitaba con la brisa y que no conseguía mantener en orden. Ella me miraba con una cara que ya no sonreía, sino que reflejaba cierto fastidio por la pérdida de contacto. Sin embargo, me miraba directamente a los ojos, sabía que yo estaba allí, pero no podía sentirme como hace unos instantes habíamos sentido el calor de nuestras manos. Aunque seguía sintiendo mi cuerpo, mis manos, mi cara, mis piernas... no podía hacerlas tangibles, no podía acariciar su rostro, sólo podía ver como me miraba y se desesperaba.

   Ya se iba a dar la vuelta cuando me abalanzo sobre ella en un último intento de retenerla a mi lado, y mis brazos sin carne la abrazan y logran sujetarla. Y ella debe sentirme porque sonríe de nuevo y se para, y se da la vuelta y su mirada atraviesa mis ojos, clavándose en algún punto del infinito, pero deteniéndose a la vez en los remolinos que ahora son mis cuencas, cercenándome el alma. Su sonrisa me pone alegre, y empiezo a girar sobre ella rápido, muy rápido, cada vez más rápido, haciendo volar su vestido y agitando sus cabellos, mientras ella ríe fuerte, y su risa clara y musical hace temblar la luna y las estrellas. Y ella gira conmigo tomándose el vestido con una mano y tendiendo la otra al aire, en un gesto que recuerda a una nifa recogiendo la lluvia en el hueco de su mano pero que yo sé que en realidad me está ofreciendo la mano para que bailemos. Y seguimos bailando durante un breve instante que parece eterno, y cuando ella mira al cielo y ríe de nuevo, no puedo evitar la tentación de probar sus labios, y compongo un beso de aire para ella, que cierra los ojos y cierra sus brazos para abrazar mi nada. En ese momento la quiero besar más fuerte y sin darme cuenta entro dentro de ella, bajando por su garganta y llegando hasta sus pulmones. Ahí encuentro un lugar cálido y agradable donde quiero quedarme, sintiendo su presencia rodeándome en todas partes, un lugar donde tengo al alcance los latidos de su corazón. Sin embargo, su risa aflora de nuevo y estremece mi nuevo pequeño mundo, empujándome fuera con un espasmo incontrolable y hermoso.

   Ahora estoy otra vez a su lado, cogiendo su mano pero sin cogerla, y me vuelvo lentamente para abrazarla por la espalda, rodeando su cintura y su cuello. Ella se deja hacer y me coge de las manos, y sonríe y yo sonrío y noto que una lágrima quiere asomar por mis mejillas, pero el aire se lleva el aire, y yo me intento apretar más contra su cuerpo. Cuando lo hago, una ráfaga de viento me sacude, me arrastra y me separa de su lado. Intento agarrarme a ella con la mano pero no tengo fuerza suficiente como para quedarme con ella, y el viento me lleva lejos.

   Vuelo en los brazos del viento y siento su ausencia y lloro. Lloro de rabia y por el dolor de la pérdida y por la impotencia de no poder hacer nada. Y cuanto más lloro, más me voy consumiendo, hasta que quedo reducido casi a la nada y entonces el viento me suelta y voy a poserme suavemente en la hierba que crece en la ribera del río. Quiero morir de pena y cierro los ojos esperando que todo termine pronto. Pero noto que empiezo a engordar, a volverme más grande y pesado, y de igual manera que en un breve instante me convertí en viento, ahora vuelvo a ser un cuerpo de carne y sangre, grande y pesado. Mi ropa y mi calzado siguen intactos y vuelvo a sentir el suelo bajo mi cuerpo.

   No necesito asimilarlo del todo para levantarme y correr río arriba. Corro y corro y corro y el aire arde en mis pulmones y mis piernas pesan y el sudor me recorre el pecho y la espalda, pero sigo corriendo tan rápido como cuando era viento, hasta llegar al lugar donde habíamos bailado hace tan poco tiempo.

   Pero ella ya no está. Y, sin embargo, la luna sigue brillando con fuerza en el firmamento. Miro mis manos, y cuando las huelo siento que falta algo, algo que debería estar ahí y que hace un rato estaba, pero que ya no está, y que me hace pensar que quizás lo de hace un rato no ha ocurrido en realidad.

   Quizás esta noche, no he sido yo el fantasma.

jueves, 25 de septiembre de 2008

Ergosfera (I)

    S.... despertó con un dolor de espalda producido seguramente por haber dormido en el sofá. Arrugó la nariz y le pareció que la interrupción de su sueño tenia que deberse a un extraño olor que flotaba en el ambiente y que sólo podía ser definido como "azul". "¿Me habré dejado algo abierto?" Pensó S...., que se levantó de un salto del sofá (salto que se acabó convirtiendo en un traspiés y que a punto estuvo de hacerle besar el suelo) mientras se dirigía a la cocina para comprobar que todo estuviera en orden. Lo estaba.

   Se asomó a la ventana, y percibió el mismo olor. Un olor grueso, duro, que casi podía sentir cómo golpeaba su pituitaria. Era un olor azul, sin duda. Volvió a la cocina, cogió una cerveza y se dispuso a salir a la calle: aquel olor bien merecía una pequeña investigación. Y si no conseguía llegar a ninguna conclusión, al menos le daría el aire y perdería de vista por unas horas la extraña sensación de deja vu que le provocaba el pequeño apartamento.

   El bofetón de calor que recibió S... cuando salió a la calle fue de campeonato, lo cual explicaba que las calles estuvieran totalmente vacías, incluso en pleno centro de la ciudad. "Demasiado calor para estar en Marzo". Ese pensamiento se disipó tan rápido como la espuma de la cerveza que acababa de destapar. Con la boca, por supuesto. Notó como un diente se le movía un poco al hacerlo, pero no había motivo de preocupación, a fin de cuentas por sus dientes habían pasado tantos botellines de cerveza que por una vez que tuviera un pequeño percance no pasaba nada. Se pasó la lengua por la boca para comprobar que todo estuviese en su sitio, cuando se percató de que le faltaban dos piezas que no recordaba haber perdido. Era extraño.

   En realidad, tampoco le pareció tan extraño cuando recordó (oh, paradoja) que su memoria no andaba muy bien últimamente. Es más, ni siquiera era capaz de recordar qué narices pintaba en aquella ciudad, ni en aquel apartamento que le parecía minúsculo, a pesar de estar bien situado y resultar, objetivamente, un magnífico y espacioso emplazamiento, sobre todo en comparación con la mayoría de habitáculos ridículos que tenía en su mismo vecindario. Lo único que tenía claro era que la ciudad no le era desconocida, inconscientemente recorría sus calles sin un atisbo de duda o vacilación. Igualmente, también tenía la sensación de que la razón de que estuviera allí era cumplir con alguna tarea. Pero por más que intentaba recordar qué era, sólo recibía un encogimiento del corazón como respuesta. Desasosiego como respuesta al desasosiego.

   S... ascendió una cuesta empinada que le llevó a una colina roja, donde se levantaba lo que podría ser identificado como los restos de algún tipo de fortificación, en la que la erosión y el paso del tiempo habían dejado su huella en forma de ruina y destrucción. Ni siquiera aquellas murallas, seguramente antaño orgullosas, de una belleza temible y a la vez sutil, habían podido permanecer incólumes ante ese pedazo de cabrón que va consumiendo todo. S... pensó que el tiempo era una suerte de Shiva para ateos, un destructor y un creador, un renovador. Nada puede soportar las vicisitudes del paso del tiempo sin caer finalmente, y cuando algo muere, otra cosa cobra vida y se abre paso desde sus cenizas. Como, por ejemplo, esa flor que ha brotado entre las pesadas losas de la muralla. S... resiste la tentación de arrancarla y, en su lugar, se tumba en el suelo para poder olerla de cerca. No consigue oler nada, y es que el olor que le sacó de casa sigue presente en el aire, tapando cualquier otro. Con un mohín de desagrado, S... se recuesta boca arriba y mira al cielo, apurando su cerveza que ya está caliente y empieza a no saber tan bien como hace... ¿cuanto hace? Ya está atardeciendo. ¿Qué hora era cuando salió? "Miau" es la única respuesta a esa pregunta. Un gato acaba de aparecer en escena, acercándose a la botella de cerveza con sigilo, pero con paso firme y modos zalameros. S... deja que el gato pardo, extrañamente rechoncho, lama la poca cerveza que gotea en la botella. "Vaya pedo te vas a pillar amigo" piensa S... mientras acaricia la cabezota del gato y éste se deja hacer.

De repente, mientras contempla el Sol poniéndose por entre las montañas, S... siente un encogimiento del corazón (otra vez). Pero esta vez no es por tratar de recordar nada. Esta vez es porque recuerda algo. Recuerda que los atardeceres son hermosos, pero justo ese lugar... Hay algo que está a punto de salir pero se queda ahí, en algún lugar de su consciencia que no consigue alcanzar. Sólo sabe que le falta alguien.

"No te ofendas, chavalote" le dice al gato, que solo acierta a levantar la vista y a ronronear levemente, medio adormilado por la cerveza y las caricias. "¿Quieres que veamos si tengo algo para ti en casa? Los dos estamos solos y yo tengo ganas de ver la tele". El gato no contesta de ninguna forma comprensible por el ser humano, pero cuando S... emprende el camino a casa, el gato le acompaña con una disposición más propia de un perro.

Al llegar al apartamento, S... coge un plato, abre la nevera y regala a su nuevo amigo el alimento tópico de los gatos. Después, y mientras el gato da buena cuenta de la leche, se sienta en el sofá y enciende el televisor, con la esperanza de que pongan algo interesante hoy. ¿Qué dia es hoy?

No importa, en el televisor de S... sólo hay estática.

martes, 16 de septiembre de 2008

Me encanta que los planes salgan bien

Que diría Hannibal Lect... estooooo, Aníbal Smith.

   Al final, resulta que mis temores y recelos han sido totalmente infundados: no sólo nos ha dado tiempo a presentar la demo que con tanto sudor y sangre (y horas extras de curro) he hecho, sino que además a la gente de Iberia les ha encantado. Y, francamente, no tenía la menor esperanza de que eso fuera a ocurrir, porque desde la primera reunión, tiempo ha, donde se definió en líneas muy generales el alcance y objetivos del proyecto, éste ha ido evolucionando (con nuestras ideas, claro) de forma que si lo que nos pedía Iberia en un primer momento era un coche, nosotros hoy les hemos presentado un Tiranosaurus Rex que, como diría mi padre de su antiguo Renault 9: "Total, si te lleva a los sitios lo mismo". Nos ha jodío, con la diferencia de que esta propuesta es mucho más cara. Pero bueno, el caso es que todo ha ido bien (ya veremos luego cuando nos quieran recortar los plazos de entrega). Como recompensa inmediatada, mi jefe y yo hemos recibido sendas felicitaciones acompañadas de sendas palmaditas en la espalda y una invitación a comer por parte de mi gerente Vicente (vamos, como el "Super" de Mortadelo y Filemón).

   Lo malo es que el buen trabajo de hoy tiene otra "recompensa". Y me refiero ni más ni menos que al hecho de que de aquí a que entreguemos el proyecto (esperemos que sea en Febrero, porque como sea en Enero directamente acamparé en La Muñoza), habrá una cantidad de trabajo tan ingente, y habrá tan poca gente para hacerlo (mi jefe y yo, básicamente), que me veo igual que el año pasado, lo cual significa:


  • Horas extra no remuneradas a tutiplén

  • Las dos semanas de vacaciones que me quedan aún permanecerán en el limbo

  • Ansiedad general, incluyendo pesadillas con clases Java


   Eso sin contar que en paralelo tengo que terminar la fase 2 del proyecto PDA, y currar en otro proyecto que, por exigencias del guión, ha de hacerse fuera de horas de trabajo (eso sí, por lo menos por este último me van a soltar 3000 euros con los que pienso invitar en mi cumple a todo cristo a algo). Total nada.

   Pero bueno, espero que al menos esta situación sirva para colocarme en un puesto preferente en la carrera por el aumento de sueldo. O quizás no, pero eso lo veremos con el tiempo.

   Cambiando de tema, el tobillo sigue hinchado a pesar de que tengo un cuidado exquisito en los entrenamientos, y cada vez que termino me pongo hielo y me doy pomada. Pero nada. Así que he tomado la determinación (por primera vez y sin que sirva de precedente) de cuidarme, y el Viernes voy a ver al fisioterapeuta, a ver qué me dice y qué solución me da para poder seguir entrenando y que esto se vaya curando. Porque que tengo que seguir entrenando lo tengo claro, cueste lo que cueste.

Y hoy de regalo...

Caspian - Loft (pongo el video porque en goear no sale :S)

lunes, 14 de julio de 2008

Una noche más

   Pues aquí estamos, una noche más. Como tantas otras noches (como casi todas, a decir verdad), es una hora razonable para que me vaya a la cama, máxime teniendo en cuenta que mañana hay que levantarse a las 7 para trabajar. Pero sé que no lo haré. Primero, porque hasta las 12 y pico no suele entrarme sueño por norma general. Y segundo, porque aunque tenga ganas de dormir lo que no suelo tener son ganas de irme a la cama.

   Al final, por mucho sueño que tenga, siempre me paso horas perdiendo el tiempo delante de la pantalla del ordenador. ¿Que qué hago? De todo. Leo la Wikipedia, miro una y otra vez los foros, fotologs, blogs, páginas y, en definitiva, todo lo que suelo mirar habitualmente en Internet, y lo hago de forma compulsiva, buscando esa actualización que me permita unos minutos de novedad en un rato que se vuelve más monótono y aburrido a cada instante que pasa, pero del que me resisto a desprenderme, en aras de sumergirme en un sueño reparador.

   A veces (las menos) también me da por actualizar mis chorrapáginas (como esta), cosa que me cuesta infinitamente ya que mi vida no es lo suficientemente interesante como para contar algo que merezca la pena ser leído. O quizás sí, pero como a mi me parece una puta mierda, pues paso de contar nada, es algo muy normal en mí. La cuestión es que la inspiración nunca llega, suponiendo que sea eso lo que busco, o lo que espero. ¿Qué espero? Ni idea, no lo se ni yo. Siempre acabo a las tantas con la guitarra en la mano, intentando tocar las canciones que me gustan (sin conseguirlo), intentando que la música que tengo en mi cabeza pase a mis manos, o simplemente dejando que mis manos jueguen con ella creando melodías inventadas que se van con la misma velocidad y facilidad con la que llegaron.

   Y no es porque no tenga cosas útiles que hacer: ahi tengo mi gramática alemana, prácticamente sin tocar desde que me dio el primer venazo de intentar aprender el idioma de Nietzsche. Le acompañan juntando polvo el libro de kanjis en el que me pulí mis últimos yenes en efectivo y el gokio de jiu-jitsu que ojee cuando me estaba preparando el examen de cinturón negro y que no he vuelto a tocar (a pesar de mis carencias técnicas de base).

   La parte buena es que la abstinencia de sueño hace que al día siguiente la conducción sea más emocionante: permanece despierto o muere, gran juego.

   Que sí, que sí, que esto es una chorrada como un piano. Lo sé. Quizás debería pensar menos, perder menos el tiempo, y meterme en la cama. Dicen que la ignorancia es la felicidad, y tienen razón. Y si no lo ha dicho nadie, pues me lo invento y ya está.

   Ah, y el Sábado me voy a Macedonia. Me apetece mucho, y sé que me lo voy a pasar genial con María, con Nacho y con Jaime. Vamos a ir a Kosovo y todo, fíjate. Pero por otro lado, no deja de crecer en mí el deseo de quedarme en casa y volver a lo viejo, a lo ya hecho, a lo conocido, o sea: comer choco en la feria de Huelva, patatas fritas "caseras" (y grasientas) en Punta Umbría y echarle a Thaer un mano a mano con las tarrinas de helado de litro. Otro año será (o no).

lunes, 23 de junio de 2008

Kingdom

Hoy actualización rápida.

   Es rápida porque la voy a escribir del tirón (como casi siempre), y porque no es que quiera contar nada en especial, es que esto está muy desangelado (que no abandonado).

   Hoy actualizo porque el Sábado entre Jaime y yo conseguimos culminar por fin un proceso creativo. Algo que estaba en nuestras cabezas se ha convertido en realidad. Bueno, si entendemos por realidad notas musicales, acordes, punteos, y los unos y ceros que las representan en algún lugar del disco duro de mi PC.

   ¿El resultado? Extrañamente, el resultado me gusta. Por supuesto, no me parece perfecto, sigue encontrándole fallos, hay cosas que cuando se me ocurrieron tenían una forma, cuando las grabé otra distinta, y seguro que mañana volverían a cambiar. Pero para mí no es fácil estar contento con algo que he hecho.

   Recuerdo que los primeros acordes me salieron jugando con la guitarra. Había rabia en mi interior y le estaba pegando fuerte a las cuerdas, casi como si quisiera hacerles daño. Ahí empezó todo, con rabia contenida y canalizada en un instrumento. Lo demás fue surgiendo en momentos más alegres, más tristes, o sencillamente para cubrir la necesidad de rellenar un hueco. Y al final, esas partes sueltas han conformado un todo más o ménos coherente.

¿Y ahora que? Pues ahora a seguir intentándolo. Hay que seguir encajando piezas en el puzzle.



P.D.: si, Kingdom, canción de Anathema que para mí es imprescindible e inspiradora, tanto a nivel musical como lírico. Es muy doom, pero sólo cuenta mi verdad como a mí me gustaría contarla.